jueves, 5 de octubre de 2017

Alfa y Omega

Alfa... Omega: dos vocablos
que rebosando significado
nos invitan a pensar
en el principio y el fin
de todo aquello que existe
sobre la faz de la Tierra,
en el inmensurable confín
del espacio interestelar
y más allá de las estrellas
que se dejan observar...
Dos vocablos inquietantes
–vistos bajo mi prisma–
y en cada uno de ellos
un axioma indiscutible:
"Todo cuanto comienza finaliza."
Sin embargo el otoño me recuerda
que todo aquello que se va
tarde o temprano regresa
al punto de partida,
y todo tiende a repetirse
una y otra vez... sin cesar.
Y perdida la paciencia
yo desespero esperando
que la concordia prevalezca
en este mundo de cristal;
un hermoso cristal, por cierto,
pero cristal al fin y al cabo,
factible de ser fracturado
en millares de pedazos...
¡ Insensatos aquéllos 
que en lugar de promover la paz
promueven enconadas guerras!
Una inevitable pregunta
–sin posible respuesta... aún–
aflora a mis labios trémulos:
Si extintas las sirenas

¿quién tañerá la lira del mar...?

© María José Rubiera Álvarez