martes, 8 de agosto de 2017

Reincidentes

Una vez se haya anunciado
el alba en el firmamento,
iré a tu encuentro, mi amado,
como caudaloso río al océano...
Me acogerás en tus brazos,
holgaré el rostro en tu seno,
lenguaraz tu corazón
me transmitirá el anhelo
que te turba la razón,
y musitarás un ruego: "Amémonos,
llenémonos el uno del otro
hasta cubrirse de índigo los cielos,
amémonos como aquel par de locos
que por amor el buen juicio perdieron,
y si delito amarse con delirio
que nos digan reincidentes
y nos prendan y condenen
a las penas del averno."
Se hermanarán nuestros espíritus,
se fusionarán nuestros cuerpos
hasta conformar un solo cuerpo,
y como por arte de ensalmo
veremos obrarse el milagro
de congelarse el momento.

© María José Rubiera Álvarez